1923-1930

El partido de presentación oficial del equipo tendría lugar el 16 de septiembre de 1923 en el Campo de Coia, un encuentro en el que se enfrentaron dos equipos formados a partir de la numerosa plantilla que tenía el Club tras la fusión del Vigo Sporting y el Fortuna.

 

1923-1930 original

 

Primeros encuentros amistosos con rivales de entidad

El primer partido amistoso del club celeste se disputó el 23 de septiembre en el Campo de Coia, frente al Boavista portugués: 8-2 favorable a los vigueses. Posteriormente se enfrentarían al campeón polaco, el Cracovia, resultando también vencedor el equipo gallego. El Celta de Vigo, con apenas unos meses de vida, ya empezaba a dar muestras del enorme potencial futbolístico que atesoraba su equipo.

 

El Celta debuta en competición oficial

El Celta de Vigo se inscribe por primera vez en un campeonato oficial, el Campeonato Gallego, el 7 de octubre de 1923. Con escaso número de equipos inscritos en la competición regional (Eiriña de Pontevedra, Unión Sporting y Rácing de Ferrol), los vigueses logran victoria tras victoria. Las cifras lo ponen de manifiesto; 29 goles a favor y tan solo 3 en contra, en seis partidos.

 

Debut en competición nacional

El 23 de marzo de 1924 el Real Club Celta de Vigo se estrenaba por primera vez en una competición nacional; la Copa de España. El primer encuentro enfrentó a los vigueses con el poseedor del título en ese momento, el Athletic de Bilbao. El partido estuvo tristemente condicionado por la actuación del colegiado, el madrileño Larrañaga. Al final el resultado fue de empate a uno después de que el árbitro hubiese anulado injustamente dos goles al céltico Correa. El partido de vuelta en San Mamés fue otro desastre. El Celta perdía por 6 goles a 1, con una actuación arbitral también muy discutida.

 

Por primera vez ante el Deportivo

Temporada 24-25. El Celta se enfrenta por primera vez al Deportivo en un torneo oficial. Sería en campo coruñés y los celestes saldrían derrotados por 3-0. Pero el partido de vuelta, celebrado en Coia el 8 de enero de 1925, serviría a los célticos para resarcirse del resultado. Ruiz, Juanito, Pasarín, Bienvenido, Balbino, Hermida, Reigosa, Gerardito, Chicha, Polo y Casal formaban el once que logró derrotar al Deportivo por tres goles a cero. Al final de temporada el RC Celta de Vigo se hacía de nuevo con el campeonato gallego, aunque no sin esfuerzo y lucha, ya que al final del torneo Celta y Deportivo tenían los mismos puntos (16). El “gol average” fue el que decidió.

 

Un paso frustrado hacia el profesionalismo

La temporada 28-29, en la que el Celta se proclama subcampeón gallego (el título se fue para A Coruña), viene marcada por la creación de la Liga Profesional de Fútbol en España. A principios del año 1928 los clubes más importantes del país se ponen a trabajar para asumir la profesionalización y la incorporación a la Primera División.

 

Al Celta se le negó su procedencia. La Federación Española de Fútbol no reconoció el origen de los celestes en el Real Vigo Sporting, por lo que el equipo vigués se vio condenado a participar en un torneo promocional que le permitiese ocupar una plaza vacante en la categoría más alta del fútbol español. Pese a llegar a las semifinales del torneo los celestes perdieron contra el Sevilla y fueron relegados a jugar en la recién creada Segunda División.

 

Inauguración de Balaídos

Después de haber sido aplazado varias veces, el acto de inauguración del nuevo estadio se celebró el 30 de diciembre de 1928. Asistieron miles de aficionados de Vigo y comarca. La ceremonia de bendición del estadio fue oficiada por el arcipreste de la parroquia de Santa María, el padre Faustino Ande; y el partido inaugural enfrentó al Real Club Celta de Vigo con uno de los equipos más temidos de España; el Real Unión de Irún. En ese encuentro el saque de honor corrió a cargo de Carmen Gregorio Espino, hija del que había sido alcalde de la ciudad, Adolfo Gregorio Espino. Los celestes lograron imponerse por 7 goles a 0, obra de Graciliano, Chicha, Reigosa, Rogelio, Polo (2) y Losada.

 

balaidos

 

Desastroso debut en Segunda

Tras su participación en un torneo promocional, los celestes debutan en la Segunda División en Balaídos frente al Sevilla, cosechando una derrota que sería una premonición de la desastrosa campaña que protagonizaría el Celta. Al término de la misma el equipo vigués se clasificaría en penúltimo lugar, lo que provocó su descenso.

 

Esta dramática situación desembocó en la dimisión de la Junta Directiva, entonces presidida por Manuel Prieto González. A pesar de que en un principio la nueva directiva del Club se negaba a jugar en Tercera División, por ser prácticamente lo mismo que competir en un torneo regional, no tuvo más remedio que aceptarlo, acuciada por las necesidades económicas.

 

El Celta afrontaba entonces dos competiciones: la Tercera División (Grupo I) y el Campeonato Regional. 1930 fue también un año duro para los celestes por la desaparición de uno de los principales promotores del club: Pepe Bar.