2000-2010

2000-2010 original

 

La mejor temporada de la historia celeste

La temporada 2000/2001 se convirtió en la mejor campaña del Real Club Celta de todos los tiempos. El club participó en cuatro competiciones: Liga, Copa, UEFA e Intertoto Cup. El equipo vigués consiguió el primer título gallego en Europa, la Copa Intertoto, trofeo que le dio acceso a participar en la edición 2000/2001 de la Copa de la UEFA.

Los inicios eran esperanzadores, con un primer título en el bolsillo, una clasificación para la UEFA y 3 puntos en su haber. El Celta comenzó ganando los 3 primeros partidos de Liga y, tras un pequeño bache de resultados, que no de juego, volvió a pisar fuerte. El equipo era el mejor de la segunda vuelta de la Liga y en una docena de jornadas consiguió 7 victorias, 4 empates y tan solo una derrota. El Celta no abandonó ya la 6ª posición.

El Celta del nuevo milenio (2001-2004)

En el nuevo milenio, el Celta se caracterizó por practicar un fútbol atractivo y alegre, gracias a la clase y liderazgo de jugadores como Mostovoi, Karpin, Gustavo López, Mazinho o Revivo, comandados por la dirección técnica de Víctor Fernández. El Celta se mantuvo en los primeros puestos de la clasificación, con memorables actuaciones en la Copa de la UEFA ante reconocidos equipos europeos, como la Juventus, el Liverpool, el Aston Villa o el Benfica.

2000-2010 B

El Celta tuvo de nuevo una oportunidad para estrenar su palmarés en una final de Copa del Rey en la que partía como favorito, pero volvería a caer en la final frente al Zaragoza. Víctor Fernández dejó el banquillo céltico y el relevo lo tomó Miguel Ángel Lotina, un entrenador que apostó desde el principio por un fútbol mucho más defensivo, tosco y a la larga práctico. Aunque la afición disfrutó mucho menos en cuanto a espectáculo, si pudo celebrar la consecución de un sueño, la clasificación para disputar la Liga de Campeones, tras una temporada histórica en la que el Celta finalizó en el cuarto puesto en la Liga.

El Celta tenía al alcance de su mano abrir un nuevo periodo en su historia, un periodo histórico en el que lucharía por crecer y equipararse lo máximo posible a los grandes equipos nacionales y europeos. Por desgracia el exceso de euforia y confianza se comenzó a hacer patente en las primeras jornadas de la temporada 2003-2004 con unos nefastos resultados que hicieron tambalearse todo el proyecto. Mientras la situación en la tabla era cada vez más preocupante, el equipo respondía en la Liga de Campeones, clasificándose como segundo de su grupo por detrás del AC Milán y por encima del Club Brujas y el Ajax Amsterdam.

A pesar de este éxito, las sonrojantes goleadas ante el eterno rival, el Deportivo (0-5) y ante la Real Sociedad (2-5) provocaron una situación insostenible que le costó el puesto a Miguel Ángel Lotina. El experimentado Radomir Antic fue su sustituto, y a pesar de sus buenos resultados iniciales, que auguraban un resurgir del equipo, el Celta quedó eliminado de la Liga de Campeones ante el Arsenal en octavos de final. Derrota tras derrota, el Celta se encaminaba hacia el pozo de la Segunda División sin freno. Sobrepasado por la situación, Antic dimitió.

El club, a la desesperada, hizo recaer la responsabilidad en dos hombres de la casa, Ramón Carnero y Rafael Sáez. Este tándem obtuvo muy buenos resultados, que pese a todo fueron insuficientes para evitar un inesperado descenso.

De Segunda a la UEFA en tiempo récord

Muchos jugadores que fueron piezas clave en anteriores proyectos causaron baja en la plantilla. De la mano de Fernando Vázquez y con un equipo renovado con jugadores con experiencia e incorporaciones del equipo filial, el Celta se dispuso a intentar retornar a la máxima categoría lo antes posible. A pesar de los altibajos iniciales, el equipo le tomó el pulso a la categoría y tras una segunda vuelta apabullante, logró un ascenso que se antojaba imprescindible, con suspense incluido debido al polémico caso Toni Moral que demoró el ascenso algunas semanas.

2000-2010 C

 

En su retorno a Primera División española, el Celta confeccionó una plantilla interesante con un presupuesto muy bajo. El equipo dio la talla y desde las primeras jornadas ocupó los primeros puestos de la clasificación, logrando la permanencia matemática sin sufrimiento alguno y consiguiendo el inesperado regreso a Europa gracias a la 6º plaza final obetenida a la conclusión del campeonato.

De Europa a Segunda, otra vez

El Celta no modificó excesivamente su plantel para la temporada del retorno a Europa, la 2006/2007. A pesar de que la afición estaba ilusionada con el premio europeo, era consciente de que el equipo había estado por encima de sus posibilidades y de que sería difícil repetir la gesta. Se apostó de nuevo por la continuidad de Fernando Vázquez y se contrató a Gabriel Tamaş y a Nené para suplir las sensibles bajas de Sergio Fernández y de David Silva, respectivamente.

El Celta comenzó de forma muy irregular la temporada, ya que a pesar de mostrar unos registros buenos fuera de casa, como local mostraba una inseguridad que provocó la pérdida de muchos puntos esenciales. Por el contrario, en la Copa de la UEFA mostró un buen nivel, derrotando a rivales como el Fenerbahçe turco o el Spartak de Moscú ruso. A pesar de la gran actuación ante el Werder Bremen, el Celta no logró derrotar al campeón alemán y puso fin a la competición en 1/16 de final.

Mientras tanto, la situación en la Liga era delicada, ya que el equipo llevaba varias jornadas en puestos de descenso. La continuidad de Fernando Vázquez se puso en entredicho varias veces, lo que provocó una fractura en la afición celeste entre partidarios y detractores. El consejo de administración buscó un revulsivo con la contratación de Hristo Stoichkov. El búlgaro debutó con un triunfo ante el Deportivo que ilusionó a la afición con la salvación. Sin embargo tras esta inyección de optimismo, se sucedieron varias derrotas que hundieron al equipo a falta de tres partidos.

El pozo de Segunda y la apuesta por la cantera

Para la temporada 2007/2008, en Segunda División, el Celta se deshizo de bastantes jugadores importantes. Se continuó con Hristo Stoichkov como primer entrenador, pero se fichó como segundo a un entrenador con experiencia, Antonio López. También hubo cambios en la dirección deportiva, se fue Félix Carnero y ocupó su lugar Ramón Mártinez, antiguo director deportivo del Real Madrid.

2000-2010 D

El 31 de diciembre de 2007 Hristo Stoichkov fue destituido como entrenador del Celta tras los malos resultados cosechados por el equipo en el comienzo de la temporada 2007-2008. Ocupó su lugar López Caro, quien tampoco obtuvo muy buenos resultados y fue despedido a unas jornadas del final del campeonato liguero. El puesto fue otorgado provisionalmente a Antonio López, que fuera segundo entrenador, sin embargo, sus resultados dejaron al club al borde del descenso. Las últimas jornadas de competición estuvieron a cargo de Alejandro Menéndez, entrenador del equipo filial, con un único objetivo: conseguir la salvación matemática. El club lo consiguió con relativa facilidad y terminó la temporada en la décimo sexta posición.

Al finalizar la campaña 07/08, tras una semana de incógnita sobre la continuidad de Menéndez o no, se contrató a Pepe Murcia, que había obtenido buenos resultados con el Castellón. El equipo, acogido a la Ley Concursal, comenzó la temporada de forma muy poco satisfactoria. El 2 de marzo del 2009, Pepe Murcia es despedido. Su recambio, un viejo conocido de la afición, Eusebio Sacristán, ex jugador Celtiña en la década de los 90. El Celta termina la temporada en la decimoséptima posición de la tabla. Al término de la competición liguera se anunció la desvinculación del club de Ramón Martínez y la llegada de Miguel Torrecilla como nuevo director deportivo.

2000-2010 E

Tras una nueva remodelación de la plantilla, el Celta apostó claramente por la cantera a partir de la temporada 2009/2010. Iago Aspas, Hugo Mallo, Toni o Túñez debutan con el primer equipo y comienzan a ganar protagonismo. En Liga el equipo realiza una actuación irregular, consumando la salvación matemática a falta de dos jornadas, en un partido imborrable para la memoria del celtismo: RC Celta – Alavés.

Con el partido empatado a ceros y a falta de diez minutos para el final, Sacristán apostó por dar entrada a Iago Aspas, que debutaba en el Estadio de Balaídos. El delantero moañés anotó el 1-0, pero la alegría duraría poco, ya que unos minutos después el Alavés empataba. Cuando todo parecía indicar que el Celta tendría que sufrir hasta la última jornada, Iago Aspas apareció de nuevo para, ya en el tiempo de descuento, anotar el 2-1 y asegurar la permanencia del club en la Segunda División.