A Sede desborda celtismo y emotividad en la entrega de las Insignias de Oro del Celta






El Salón Regio de A sede se vistió de gala esta tarde para albergar uno de los actos más emotivos y relevantes de la temporada, la imposición de las Insignias de Oro del RC Celta a los abonados que han cumplido 50 años de antigüedad. El presidente del club, Carlos Mouriño, entregó las insignias a 75 abonados, cada uno de ellos un ejemplo de fidelidad y amor incondicional al Real Club Celta.

Junto al presidente, asistieron al evento los integrantes del consejo de administración, directivos, cuerpo técnico y los cuatro capitanes del equipo para rendir un más que merecido homenaje a unos abonados que son ejemplo y referencia de celtismo.

Antes de proceder a la imposición de las insignias, el presidente Carlos Mouriño se dirigió a los homenajeados, a quienes agradeció su «fuerza, coraje y fe» durante sus cincuenta o más años al lado del club. «Sois nuestro ejemplo a seguir», remarcó el mandatario celeste.

«Hace unos años teníamos una deuda muy grande que creíamos que no podíamos pagar y ahora estamos en un edificio como este, nuestra sede. Eso fue posible porque tomamos vuestro ejemplo, la fuerza que tenéis, que habéis mostrado yendo al campo a animar durante todos estos años», declaró Carlos Mouriño, quien subrayó su sentir en un día tan especial para la entidad céltica: «Me siento honrado de entregar estas insignias.  Estoy frente a los mejores del Celta».

Tras entregar a cada uno de los homenajeados su insignia de oro y diploma acreditativo, los 75 abonados históricos se hicieron una foto de familia junto a la directiva del RC Celta, los capitanes y el cuerpo técnico.