Comunicado del RC Celta

Tras haber analizado en profundidad diversa información relativa al proyecto de reforma de la grada de Marcador, el RC Celta se ve obligado de nuevo a reclamar un estadio digno para la afición, para el club y para la ciudad dada la inmensa chapuza que el Concello de Vigo realizará en la emblemática grada.

El club ha podido constatar la existencia de numerosas deficiencias que causarán innumerables problemas e incomodidades a los aficionados. En primer lugar, tal y como se ha diseñado la cubierta no habrá protección para la lluvia, que afectará prácticamente a la totalidad de la grada. Esto en un estadio ‘nuevo’ resulta absolutamente intolerable.

La solución adoptada para la unión entre los graderíos de Tribuna y Río con Marcador supone diversos problemas para numerosos aficionados, además de una propuesta estética nefasta. Habrá abonados y aficionados de Río Bajo que tendrán enfrente la grada de Marcador en lugar del terreno de juego, es decir, deberán girarse por completo para poder seguir el partido.

Además, el estadio tendrá gradas completamente diferentes y asimétricas, con distinta estructura y altura. El engarce de los graderíos se ha realizado sin un mínimo de criterio estético y resulta simplemente horroroso. La comunicación prometida entre las gradas para facilitar movilidad, accesos y evacuación se ha minimizado con una solución totalmente insuficiente.

El club considera también que la reforma debe completarse con el acercamiento de la grada a cuatro metros del terreno de juego, tal como ha hecho el RC Celta en la reforma de Tribuna Baja, el único graderío nuevo, construido por el club y el único que colma las exigencias de comodidad y funcionalidad para abonados y aficionados.

Un asunto especialmente hiriente para el celtismo es el de los plazos de ejecución de la grada, modificados sin explicaciones en diversas ocasiones y que acumulan un notable retraso que en la práctica ha ocasionado ya perjuicios a abonados, aficionados y al club. En este sentido, cabe recordar la campaña de abonados de la presente temporada, sin altas en Marcador, con listas de espera e imposibilidad de elegir grada en muchos casos dada la advertencia del Concello de que la reforma comenzaría el pasado verano. Casi un año después no se ha movido absolutamente nada.

Otro aspecto a destacar es el millonario sobrecoste que se ha ido acumulando desde que se anunció la reforma del estadio, que tenía que haber concluido en su totalidad en 2017 y ni siquiera estará completa en el centenario del club. Al final, se perpetrará una gran chapuza que pagarán los ciudadanos cuando el RC Celta ofreció diferentes soluciones para evitarlo.